Un nuevo festival llegó a CDMX llamado Titans of Metal y con ello, una nueva oferta en cuanto al género se refiere.
Al fin, Titans of Metal Fest cumplió con su primera edición y con ello, tuvimos la oportunidad de disfrutar alrededor de 12 horas de Metal en sus diferentes subgéneros.
El venue elegido fue el Parque Bicententario ubicado en la alcaldía Azcapotzalco. Más allá de comentarios que buscan algo más céntrico, el espacio se presta de manera inmejorable para un evento de esta magnitud y para este festival, cumplió sin mayor problema.
Para quien llegó a pie, no había mayor tema. Para quien llegó en auto, se encontró con la novedad de que el acceso estaba en 400 pesos. Si bien ya se había publicado en sus redes el costo, no deja de llamar la atención el precio que se asemeja a lo que se paga en lugares como el estadio GNP.
Gracias a ello, su pudo ofrecer sanitarios decentes y no cloacas como en otros recintos. Desde ahí comienza el respeto a quien asiste a un evento de estas características. En todo momento, hubo personal que estuvo atendiendo la limpieza de los baños y abasteciendo de papel y toallas para las manos.
Incluso, en los espacios de mayor afluencia, había una persona apoyando para organizar la entrada a los WC y con ello, la gente pudiera salir más rápido para regresar al evento.
La oferta gastronómica fue otro de los aciertos del festival. Los locales ofrecieron comida variada y con cantidades acorde a lo que pagabas. En promedio, los alimentos variaron entre 130 y 150 pesos, además de que las cervezas alcanzaron los 180 pesos. Algo que no sorprende a nadie.
Comienza el Festín
Como acto inaugural, Leather fue la encargada de arrancar actividades con su Heavy Metal duro y sin concesiones. Su acto fue agradecido por los asistentes, quienes reconocieron su trayectoria iniciada en la década de los 80.
A partir de ese momento, no hubo banda que no se rifara el físico en cada uno de sus sets. Al ser su primera vez en el país desde Moldavia, Infected Rain salió con ganas de comerse el escenario. Resaltó en todo momento la actitud de su vocalista Lena Scissorhands, quien interactuó lo más posible con los asistentes y para su beneplácito, respondieron con aplausos y gritos.
Siguió el turno de Lizzy Borden, quien no pistaba suelo mexicano desde hace más de una década y también mostró que la teatralidad es completamente su zona de confort. Máscaras, vestuarios y su actitud, fueron suficientes para que el público coreara sus canciones, con todo y que muchos no lo conocían. Incluso, Borden se bajó del escenario para bautizar con “sangre” al público que se encontraba hasta el frente. Gran gran show.
LoveBites mostró que están para cosas grandes y lo dejó saber en cada una de sus canciones. De la mano de su vocalista Asami, LoveBites hizo un repaso de su discografía y sobre todo, los asistentes pudieron apreciar el talento de cada una de las chicas a través de sus solos, doble bombo, su velocidad y la voz agudísima de la ya mencionada Asami.
Emociones fuertes
Cabe señalar que si bien las otras dos bandas tuvieron retrasos leves (10 minutos) con las japonesas se hizo un poco más largo ya que al parecer, había algunos problemas técnicos y de audio que impidieron entrar a tiempo. Aún así, fue una de las grandes sorpresas de la tarde. Estos pequeños retrasos afectarían de una manera irrespetuosa a la última banda pero de eso hablaremos más adelante.
Con su Death Metal seco, Six Feet Under trajo la agresividad a un nivel mayor con un repaso interesante por su dicografía, con todo y el cover de TNT de AC/DC y el clásico de Cannibal Corpse “Hammer Smashed Face”. Como siempre, Chris Barnes y su característico canto no dejó indiferente a nadie y se prestó para un buen Mosh Pit.
Para muchos, una pausa de ese frenético sonido fue con Fear Factory. Sus sonidos industriales y ese energético set provocaron mucho Headbanging en muchos asistentes, quienes se dedicaron a disfrutar de la presencia de Dino Cazares y CIA.
Luego de un ligero relax, la potencia y brutalidad sonora se dejaron sentir con Cavalera Conspiracy, quienes mostraron un set especial de la primera etapa de Sepultura, así como un medley del Chaos AD, uno de sus albums más “comerciales”. Para mi gusto, la cereza del pastel hubiera sido algo del Beneath the Remains, pero siendo honestos, el tiempo que tocaron fue suficiente como para volarnos la cabeza a todos los asistentes.
Finalmente, el festival terminaba “oficialmente” sus actividades con la presentación de WASP, que luego de presenciar el ataque de Max e Igor Cavalera, la presencia de Blackie Lawless fue para relajar el cuerpo ya muy entrada la noche. Si bien tocaron temas importantes, quedaron a deber “Animal” y siendo honestos me dio la impresión que cortaron el set por la hora. Al final, es algo que no sabremos con certeza hasta que nos lo aclare el organizador.
«El negrito en el arroz»
Por tradición y rango, Coven era una de las bandas más esperadas del cartel, con todo y que decía “After Party”. Nunca había estado en un After Party tan seco y sobre todo, tan corto. ¿Recuerdan que hablábamos de retrasos? La consecuencia fue un set de apenas 4 canciones antes de que, abruptamente, les bajaran el switch a los de Coven quienes sorprendidos, hicieron una reverencia ante el público y se despideron, todo con un mensaje de “forma ordenada de desalojar el inmueble”.
Si somos objetivos, el festival fue una gran experiencia y con detalles que no se ven en otros eventos parecidos, en gran parte por las ventajas de un inmueble adecuado. El único “pero” fue esa parte de los fallos técnicos que provocaron retrasos y con ello, nos perdimos de una actuación histórica de una banda con el peso de Coven.
Siempre hay capacidad de mejora pero para ser una primera vez, Titans of Metal complió con lo prometido. De hecho, ya anunciaron una segunda edición para el 2026 acá en sus redes sociales.
Tú ¿te lanzarías a esta segunda parte del Titans Of Metal?
Checa la galeria completa de imágenes de ese gran fin de semana.
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